Proctalgia fugax, una incómoda dolencia durante el sueño 4.7/5 (10)

Cuando dormimos, lo último que esperamos es que una dolencia o una patología nos impida descansar. El descanso, y principalmente el sueño, es una actividad absolutamente imprescindible para garantizar un buen estado de salud.

El ser humano pasa aproximadamente un tercio de su vida durmiendo, y no por gusto, sino por necesidad, de modo que si existen episodios que dificulten el sueño y el descanso, esto se va a traducir en un menor rendimiento cuando estamos despiertos.

Una de estas molestas dolencias es la proctalgia fugax, que consiste en un espasmo del esfínter anal que causa un dolor episódico muy intenso que dificulta el sueño. Habitualmente, esta sensación ocurre al dormir, pero no es el único de los espasmos durante el sueño

En la web Me Voy a Dormir puedes consultar más información sobre otros espasmos que se producen al dormir y por qué ocurren.

¿Qué es la proctalgia fugax?

Es un dolor pasajero que sienten muchas personas en la región anal que no tiene una etología clara, si bien lo más defendido es que se trata de espasmos en el esfínter anal interno.

espasmos durante el sueño por dolor proctalgia fugax

Esta enfermedad se caracteriza por episodios súbitos de dolor rectal con intervalos de calma entre los diferentes ataques. Los periodos de calma pueden durar entre segundo y minutos.

Se trata de una patología de difícil diagnóstico pues el dolor puede aparecer de manera imprevista y que se repita con bastante frecuencia y regularidad o bien de manera muy esporádica, únicamente unas veces al año.

Por norma general, la mayoría de los paciente sufren estos ataques menos de seis veces al año y pueden pasar muchos meses sin sufrir uno.

El dolor puede durar menos de un minuto hasta más de 30, con periodos de calma asintomáticos entre estos momentos de dolor intenso.

¿Cuáles son los síntomas de la proctalgia fugax?

El problema con esta enfermedad o dolencia es diagnosticarla como tal, pues se puede confundir con otras patologías del tracto digestivo y el aparato excretor. Se determina que puede ser proctalgia fugax cuando los pacientes sufren un ataque y padecen un dolor intenso, opresivo y de gran intensidad en el área rectal.

El problema es que se trata de un dolor muy similar al dolor de vejiga, vulva o de la próstata, de ahí que sea difícil determinar cuál es se causa.

Una de las claves para determinar que se trata de esta dolencia es que el paciente nota sensación de urgencia para ir a defecar. Es una sensación irreal, ya que en la mayoría de ocasiones, el colon está vacío.

En el caso de los hombres es frecuente que este dolor espasmódico vaya acompañado de erección del pene. Las mujeres son las que más padecen esta dolencia, aunque en el caso de los hombres, por la erección, es más fácil determinar que se trata de proctalgia fugax.

No se conoce con certeza la causa de este dolor intenso, pero se sabe que el estrés puede aumentar la frecuencia e intensidad de los ataques de dolor. Esto hace que para muchas personas que sufren esta patología, llevar una vida habitual, y más concretamente, descansar de modo placentero, se convierta en algo muy difícil.

¿Cual es el tratamiento de la proctalgia fugax?

El tratamiento para esta enfermedad pasa por intervenciones físicas y psicológicas, pues en muchas ocasiones el origen del dolor está asociada a episodios relacionados con la salud mental.

Así, las terapias psicológicas están indicadas cuando esta afección está potenciada por episodios de estrés, ansiedad o depresión. Entre las terapias físicas se usan la aplicación de calor o frío en la región dolorosa.

Los supositorios pueden ayudar a controlar el dolor mientras que los medicamentos antiinflamatorios y analgésicos son de mucha utilidad para paliar los síntomas a corto plazo y asegurar un mejor descanso. Para evitar a largo plazo los episodios constantes de dolor espasmódico en el área rectal, funcionan bastante bien los tratamientos posturales, los masajes peri-anales e incluso baños de asiento que alivian bastante los episodios dolorosos.

Para esta y otras dolencias rectales, en los últimos años están apareciendo nuevos tratamientos que ponen el foco en la reeducación de la musculatura anal y en la estimulación nerviosa. Con estas prácticas, se espera que los pacientes logren una mejor relajación esfinteriana y una correcta maniobra defecatoria.

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