El que mejor conoce tu dolor eres tú 5/5 (3)

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Tu médico necesitará que le ayudes para determinar qué es lo que te pasa. Si tienes dificultad para expresar lo que te ocurre, puedes utilizar nuestra guía para definir el dolor. Es importante que realices un seguimiento continuado de la evolución de tu dolor porque nadie como tú sabe dónde te duele, cuándo y qué sensación te produce.

Paciente con dolor“Siento un dolor intenso en las piernas. A veces resulta insoportable. No está siempre: va y viene. Es intermitente. Es como si me dolieran los huesos. Me molesta sobre todo la parte de atrás y  llega algunas veces hasta los tobillos.  Siento un hormigueo fuerte, un calambrazo. Como si se me empezaran a dormir las piernas…”

Facilitarás el trabajo a tu médico especialista si además de dónde y cómo te duele, le comentas  desde cuándo te duele y la frecuencia con la que aparecen las molestias. La sensación de dolor no siempre tiene la misma intensidad: puede ser muy intenso o insoportable unas veces. Otras, sólo molesto.

“Las molestias aparecieron este diciembre y lo siento casi todas las noches. Llega a despertarme. Se me pasa si me levanto y ando un rato por la casa”

El dolor puede acompañarse de otros síntomas como son náuseas, vómitos, fiebre, temblores, escalofríos, sudoración…

Por último, es importante que intentes determinar qué cosas hacen que tu dolor aumente -la luz, una determinada actividad, una postura…- o por el contrario, que medicamentos o situaciones te alivian al calmar o disminuir tu dolor…

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