Comprender tu dolor de cabeza 5/5 (2)

Es difícil encontrar  a alguien a quien nunca le haya dolido la cabeza  en algún momento de su vida y sólo en raras ocasiones es síntoma de una enfermedad grave.

Normalmente el dolor de cabeza será de corta duración y aunque puede ser muy molesto e intenso, no supone para las personas que lo sufren mayores complicaciones y desaparece sin que hayamos necesitado visitar al médico.

Dolor de cabezaSon muchos los desencadenantes del dolor de cabeza leve.  En la mayoría de las ocasiones son reflejo de tensiones musculares por nervios, estrés, ansiedad… O simplemente consecuencia de una mala postura al dormir, ver la tele o trabajar con el ordenador… Estos dolores de cabeza, llamados tensionales suelen acompañarse de molestias, pesadez o rigidez en la espalda, cuello, hombros o la mandíbula.

Los dolores de cabeza pueden asociarse a condiciones ambientales adversas (el frió o el ruido principalmente), a  cambios en el tiempo (bajadas bruscas de la presión antes de una tormenta, por ejemplo) …y en las mujeres es frecuente que los cambios hormonales lleven aparejados la aparición de cefaleas, por ejemplo durante el embarazo.

 

No es difícil llegar a detectar que causas son los que más nos afectan y contribuyen a la aparición y/o empeoramiento de los dolores de cabeza. Puede ayudarte a localizarlos el empezar un pequeño diario en el debes anotar las horas de comienzo y final del dolor, cómo has dormido últimamente; la fatiga y la falta de sueño son  desencadenantes muy habituales. Apunta también que estabas haciendo y como te sentías antes de que aparecieran las molestias y, por supuesto, qué te ayudó a superar el brote.

Lo que comemos y bebemos también pueden motivar la aparición de las cefaleas: el exceso de sal, el consumo de alcohol, el té, el café y algunos conservantes como el glutamato monosódico pueden ser desencadenantes del dolor. Este también puede aparecer por el consumo excesivo de medicamentos; el dolor de cabeza es uno de los efectos adversos descritos de los analgésicos más populares.

La mayoría de las personas mejoran simplemente cambiando algunos de sus hábitos de vida y aprendiendo técnicas para relajarse; las tensiones emocionales como la ansiedad, la ira, el rencor, las preocupaciones, tristezas, estrés… suelen empeorar y hacer más frecuentes los dolores de cabeza.

Si el dolor de cabeza es insoportable (el peor que nunca hayas sentido), pierdes el conocimiento,  sientes confusión o sufres repentinas pérdidas de memoria debes acudir urgentemente al médico.    También debes acudir a los especialistas si la cefalea se presenta después de una contusión en la cabeza (un golpe por una caída por ejemplo) o si además de las intensas molestias, dejas de ver bien o tienes dificultad para hablar… La aparición simultánea de brotes de fiebre alta, rigidez en el cuello o nauseas son también motivos para acudir al médico.

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