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Probablemente has llegado hasta Tuvidasindolor tras navegar por Internet durante algún tiempo. La información que has encontrado hasta ahora  no es suficiente y estás buscando más ayuda… Bien. Has dado un primer paso: buscar en la red es más de lo que hacen muchos de los pacientes con los que coincides en la consulta de tu especialista; ellos todavía mantienen un papel pasivo frente al dolor y están dejando en manos de su médico toda la responsabilidad del tratamiento. Confían -como siempre se ha hecho- en que sea él, solo él, el que resuelva sus problemas. Y en el tratamiento del dolor esta forma de relacionarte con tu médico y tu enfermedad a veces no da resultados. Ya lo sabes…

Si las cosas no salen como esperan, la reacción más natural de estos pacientes será hacer lo mismo que estás haciendo tu ahora: buscar alternativas. Y se lanzarán, como probablemente hiciste tú, a buscar información por su cuenta afrontando los riesgos que presenta el contenido de salud publicado en Internet.

Tu ya diste ese paso y ahora, además de encontrar información, estás en contacto con una comunidad de pacientes con los que coincides en las redes sociales -Facebook o Twitter por ejemplo- o en la página de una asociación en la que se reúnen personas qué están pasado por situaciones parecidas a las tuyas. Compartes con ellos tus experiencias, buscas consuelo, cruzas consejos y opiniones sobre médicos, tratamientos, remedios… Participas en sus foros y quizá ya hayas conocido físicamente fuera del entorno digital a algunos de sus miembros… Estas comunidades te están ayudando a no sentirte sol@.

Si estás aprovechando las posibilidades que ofrece Internet estás preparado para afrontar un nuevo reto que te ayudará a afrontar tu dolor crónico: ser un paciente empoderado

Incluso es posible que ya te hayas animado a pedir una segunda opinión a un médico que has encontrado en Internet por correo electrónico… Y ya sabes que esta manera de pedir información puede ser útil si tu consulta es sencilla pero, por la complejidad que presenta el dolor crónico, no es posible realizar un diagnóstico serio si no pasas físicamente por la consulta de tu especialista en dolor: en un correo electrónico no es posible trasladar toda la información que necesitará tu médico para afrontar correctamente tu caso. Y en el tratamiento del dolor no hay remedios que se puedan aplicar de la misma manera a todos los pacientes: los tratamientos son personalizados y suelen ser mucho más amplios que “tomar una pastilla cada 6 horas”…Pacientes 20 dolor crónico

Pero la tecnología e Internet ofrece muchas más posibilidades a pacientes y médicos; una vez hayan estudiado tu caso, en muchas ocasiones podrían realizar el seguimiento de tu evolución por teléfono, Whatsapp o videollamada (Facetime, Skype, Hangouts) evitando así que tengas que desplazarte a su consulta…

Y en un futuro no muy lejano será tan habitual como es ahora utilizar Internet el que tengas instalada en tu móvil o tablet una aplicación (app) para gestionar tu dolor crónico. Y terminará generalizándose el uso de nuevas tecnologías “wearables” en pulseras, relojes, collares, anillos, pendientes, lentillas, cinturones, tatuajes electrónicos… que comunicarán directamente a tus médicos información sobre tu estado de salud, constantes vitales, actividad física, calidad del sueño…

No es ciencia ficción, por todo el mundo se están poniendo en marcha iniciativas muy interesantes…

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Eduardo Tornos y de Inza

Responsable del desarrollo digital de www.tuvidasindolor.es. Apasionado por la #esalud y el proceso de transformación que está viviendo la sanidad por la irrupción de las nuevas tecnologías: ehealth, mhealth, wearables, big data...

2 Comentarios

  1. Abigail 02/20/2017

    Ruego me ayuden tengo 45 años, desde el año 2000 me dieron antidepresivos, con el pasar del tiempo he ido pasando tragedias que tenía que afrontar muy sola, soy mama de un hijo diabetico de 15 años, luchó por su enfermedad y lo peor la mía un dolor crónico que no puedo describir el dolor que tengo un aislamiento no puedo trabajar y se creen que lo hago por no querer trabajar, pero como no voy a quererlo para mantener mi hijo y yo misma en estas circunstancias, voy cadas dos por tres a hospitales y lo único que hacemos darme diazepam y no ver la causa!!!! Es horrible esta sensación de impotencia.

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