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consulta online dolor
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Agua en polvo, calcio de coral, veneno de serpiente, pulseras o mantas magnéticas, parches de titanio, collares cuánticos, amuletos con minerales o gemas poderosas, camas de jade… la lista de las terapias o productos milagro para calmar el dolor es tan amplia como la de aquellos que prometen adelgazar sin hacer dieta ni ejercicio.

Las empresas que venden y distribuyen los productos milagrosos saben que los pacientes con dolor crónico son especialmente susceptibles de ser engañados. La medicina científica no siempre es capaz de ofrecer una solución a su padecimiento y aprovechan esta circunstancia para abusar de su desesperación.

En el mejor de los casos estas “soluciones milagro” serán inocuas -no te harán daño- pero debes saber que no te mejorarán más de lo que podría hacer un placebo; no cumplirán los beneficios prometidos y estarás poniendo en riesgo tu salud asumiendo un riesgo innecesario.

Sería muy irresponsable por tu parte sustituir el tratamiento propuesto por tu médico especialista por cualquier otro de la “medicina alternativa”.  

Pulsera contra el dolor

Por desgracia, la Administración Pública suele reaccionar tarde a la hora de impedir estos engaños y en muchas ocasiones, son las organizaciones de consumidores las que ponen en evidencia a las empresas y particulares que abusan de la ingenuidad, la ignorancia o la desesperación de las personas.

No siempre es fácil identificar un producto o tratamiento milagroso de este tipo: son muy accesibles, pueden apoyarse en campañas de publicidad agresivas y los puedes encontrar en grandes almacenes y tiendas de prestigio. Incluso hay parafarmacias, farmacias y profesionales médicos que los recomiendan.

Desde tuvidasindolor queremos ayudarte con un sencillo test que puedes hacer cuando te enfrentes a una de estas soluciones o productos alternativos. Te recomendamos que desconfíes de ellas si…

  • El producto o tratamiento que te ofrecen dice ser capaz de mejorar tu dolor logrando resultados sorprendentes en poco tiempo o sin que tengas que hacer ningún esfuerzo. 
  • El producto o tratamiento tiene su origen en tradiciones antiquísimas de culturas milenarias o responde a una “fórmula natural secreta”.
  • Su poder de sanación se basa en energías -magnéticas o incluso “cuánticas”- o propiedades físicas imposibles de comprobar.

Además de no mejorar tu dolor, con los productos milagro puedes estar poniendo en riesgo tu salud

  • Trata de ganarse tu confianza anunciando que es orgánico y 100% natural. También pueden mencionar que ha sido extraído directamente de la naturaleza sin ninguna transformación posterior y por supuesto, que no ha sufrido ninguna modificación genética. O garantiza sus resultados bajo la promesa de “devolverte el dinero” si no funciona.
  • La información o la publicidad que acompaña al producto no es clara en cuanto a su efecto beneficioso; trata indistintamente lo que es el alivio de los síntomas y la curación de las enfermedades. Utiliza vagamente lugares comunes como pueden ser la “purificación” o la “desintoxicación” del organismo, la vuelta a la armonía o a la prevención de enfermedades comunes que nada tienen que ver con tu dolor crónico.
  • No incluye una lista de componentes ni de principios activos comprensibles.
  • Su publicidad incluye testimonios de personas famosas y otros pacientes que afirman haber mejorado sensiblemente tras tomar el producto o realizar el tratamiento.
  • Pese a que se venden con la apariencia de ser productos sanitarios, no han pasado los rigurosos controles del registro de medicamentos.
  • Su efectividad puede llegar a estar avalada por asociaciones, universidades, médicos o doctores que muchas veces no existen. O por estudios científicos sobre los que sólo ofrecen información genérica y es imposible su verificación.
  • La empresa responsable de su comercialización no está claramente identificada o las vías de contacto con ella son muy limitadas: un teléfono, un apartado de correos o una dirección web…

Si finalmente decides probar con ellos, te recomendamos que previamente te  informes y pidas consejo a tu médico, farmacéutico o directamente al especialista en dolor. Estos productos pueden poner en riesgo tu salud.

En este artículo recogemos algunos de los remedios más populares contra el dolor crónico que puedes encontrar en Internet. Ninguno de ellos ha demostrado su eficacia en estudios científicos serios.

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Un comentario

  1. María José Herraiz 12/03/2013

    Excelente post, para compartirlo las veces que sea necesario hasta concienciar a toda la población.

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